La rúbrica escondida. Historia cofrade I

Siempre me ha parecido interesante advertir sobre la juventud de las procesiones en Melilla si las comparásemos con la de grandes capitales andaluzas como Málaga, Granada, Jaén, etcétera, hemos de tener en cuenta varios factores, de un lado la transitoriedad de la población de nuestra ciudad y su influencia para nuestras celebraciones, la ausencia de artesanías o fábricas, y así podríamos seguir hablando de todos los elementos que han ido construyendo nuestra Semana Santa, la que hoy conocemos, y todo ello, en un tiempo récord.

Según nos cuentan “todo se perdió” – o casi todo -, documentos, imágenes, tronos, enseres,..Atrás se quedó la la Cofradía del Stmo. Cristo del Pedón y María Stma. de los Dolores, la conocida popularmente como «Cofradía del Real», fundada el 30 de marzo de 1944, y cuyo primer Hermano Mayor fue D. Manuel Vera González,  aunque cabe destacar, la gran labor del Archivo Histórico Central, y la hemeroteca de la Biblioteca Municipal de nuestra ciudad custodiando desde imágenes hasta crónicas de aquella muy antigua y primitiva Pasión; así llegan hasta nuestros días imágenes de los tronos de carroza en los que se realizaban las Estaciones de Penitencia.


Melilla no sufrió las consecuencias de la guerra como sucedió en el resto de España, ni la llamada “quema de los conventos” porque por aquel entonces, aquí aún no existían procesiones, o al menos, no como las solemos conocer hoy día, aunque encontramos constancia en estudios y documentos de la existencia de Hermandades y Cofradías desde el origen cristiano de nuestra ciudad.

Nuestra “primera” Semana Santa data de finales de los años 40 y se mantuvo hasta final de los 70. Dadas las cosas, en los 80 concluye más de una década de ausencia de procesiones, quedando sobradamente demostrada, la necesidad cofrade del pueblo. Por entonces se construyen tronos con materiales reciclados, se repintan y redecoran imágenes, se inventan sistemas de alumbrado… Y poco a poco se va dotando de cimientos a la Semana Santa que actualmente vivimos, y hasta en ocasiones, se “inventan” firmas y atribuciones artísticas quién sabe, si para conseguir una buena subvención o cariño y reconocimiento.


La primera etapa pasionista de nuestra ciudad, respaldada por grandes empresarios y militares, trajo consigo dichosas formulas que cosecharon grande éxitos, e innumerables compras a «El Arte Cristiano» de Olot,  según se desprenden de las cónicas y titulares de «El  Telegrama del Riff»; así podemos destacar la llegada a nuestra ciudad, el sábado 24 de marzo de 1945, del «Santísimo Cristo de la Agonía» para venerarse en la Parroquia Santa María Micaela. Según hemos podido comprobar, el Cristo al que se hace referencia, bien podría ser el crucificado que preside el Altar Mayor de la Parroquia.

Acerca del autor

J.Pedro Pomares Diseñador Gráfico Multimedia. Fotógrafo. Gestor de Redes Sociales. Apasionado de la investigación histórica y cofrade. Lector empedernido, amante de Arte.

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